Saori Kidō es uno de los personajes principales de Saint Seiya, un manga conocido en nuestro país con el título de Los Caballeros del Zodíaco. Es una obra del género shōnen dibujada y guionizada por Masami Kurumada, editada en 1986.

Fue una serie que fue publicada en la revista Shōnen Jump Semanal de la editorial Shueisha. Gracias a su rápido éxito se convirtió en una serie de anime para televisión de 114 episodios. La serie desarrolló tres arcos,  dos de ellos procedentes del manga (Santuario y Poseidón) y uno creado para el anime (Asgard). El tercer arco argumental del manga original también acabó adaptado al anime.

Durante los años de emisión del anime también se produjeron cinco películas. Además, durante la primera década del siglo XXI se crearon diferentes precuelas y secuelas de la historia original. De esta forma se ha mantenido la franquicia viva hasta la actualidad.

La historia del manga empieza cuando un monje narra a unos turistas japoneses una misteriosa leyenda de la antigua Grecia. La historia explica cómo un grupo de jóvenes fueron seleccionados para proteger a la diosa Atenea. Esto sucedía cada vez que el mal amenazaba la supervivencia de la humanidad.

Cada uno de estos guerreros sagrados estaba vinculado a una constelación protectora. Además, le protegía le daba su energía (cosmos). Pero solo si eran dignos de portar su armadura sagrada (cloth, en el original). Por otro lado, estos guerreros no utilizaban armas para luchar. Atacaban con una energía llamada «cosmos» que los conectaba con su constelación protectora. Es por eso que tenían la capacidad de utilizar unas técnicas especiales muy poderosas.

mitsumasa kido
Mitsumasa se encuentra con Aioros

Saint Seiya y su relación con la leyenda de Taketori Monogatari

Este artículo expone la influencia del cuento Taketori Monogatari en Saint Seiya. Este antiguo mito fue el primer cuento escrito  en japonés. Su transcripción se realizó a inicios del periodo Heian siendo la base principal y argumental de este manga. Por lo tanto, no deja de ser una actualización del mito del cortador de bambú. Una de las influencias es la figura de Saori Kidō, la diosa Atenea, como una actualización de la princesa Kaguya.

La influencia de este mito se observa en otros mangas como Dragon Ball, Sailor Moon, Yaiba o la adaptación cinematográfica de Studio Ghibli. Por tanto, no cabe duda de que este cuento ha marcado profundamente el subconsciente japonés. Este artículo muestra las conexiones entre Saint Seiya y Taketori Monogatari: para ello me he basado en el personaje de Saori Kidō y de  la Princesa Kaguya.

De este modo, observaremos los puntos argumentales comunes de las dos historias. Son fragmentos concretos que actualizan el viejo mito del cortador de bambú. Estos puntos son los siguientes:

  • El nacimiento de la princesa Kaguya.
  • Rasgos psicológicos de Kaguya y Saori Kidō.
  • La prueba de los pretendientes y la búsqueda de las armaduras.
  • El vestido celestial y la armadura sagrada de Atenea.
  • La parte final de la historia la Princesa Kaguya debe ponerse su vestido celestial. Entonces, en ese momento, pierde su vida mortal y sus recuerdos (Takagi, 1998).

Saori Kidō: la visión de la princesa Kaguya en Saint Seiya

La observación y análisis de las influencias del viejo mito muestran la relación entre Saori y Kaguya. Se podría considerar como una reinterpretación del autor del mito original. Por lo tanto, Kurumada presenta un producto nuevo, original y diferente pero de inspiración clásica y creativa.

El nacimiento de la princesa Kaguya

taketori 01
El nacimiento de Kaguya

En el cuento original, un anciano camina por un bosque de bambú recolectando cañas. En un momento dado ve un bambú brillante, lo corta y dentro encuentra una niña, la princesa Kaguya. La analogía con Mitsumasa Kidō, un anciano millonario, es evidente.

Mitsubasa está visitando el Partenón de Atenas cuando cae un relámpago. Al momento se encuentra con un hombre malherido que lleva una niña recién nacida. El hombre malherido le entrega el bebé al anciano y le dice que es la reencarnación de la diosa Atenea. La misión de la diosa es proteger el mundo del mal que está  a punto de acabar con la humanidad.

Dentro de la mitología de Saint Seiya vemos que Atenea se reencarna como humana cada 2oo años. Desciende del monte Olimpo a los pies de su estatua en el Santuario. Al ser un bebé no puede defenderse, para ello necesita a sus guerreros sagrados. En los dos casos observamos la aparición de un personaje fantástico  en el mundo mortal. En los dos casos tiene una misión que cumplir en la Tierra. Por lo tanto la analogía entre los dos personajes es evidente.

Rasgos psicológicos de la princesa Kaguya

Saori 01
Saori despierta. como Atenea

A partir de la misión que tienen que cumplir su personalidad quedará marcada  e irá evolucionando poco a poco. Además,  en la leyenda original el desarrollo de la personalidad de Kaguya quedó limitada por la extensión del texto (Takagi, 1998). Esto no ocurre en el manga dada a la extensión de la obra de Kurumada.

Dentro del análisis de los personajes vemos que los dos tienen una personalidad repelente y antipática. Esto es así por su manera de enfrentarse a la vida. Pero en el momento de conocer su verdadero origen, su personalidad empezará a evolucionar.

Por su carácter egoísta, tanto Kaguya como Saori enviarán a pretendientes y niños a misiones imposibles. Estas serán encontrar los objetos sagrados o armaduras para mostrar el valor y la persistencia de los héroes. Por lo tanto, o conseguirán el amor de Kaguya o se convertirá en los protectores de la diosa Atenea.

Rasgos psicológicos de Saori Kidō

La situación de Saori Kidō en el primer volumen del manga muestra una imagen parecida a la princesa Kaguya. En su nombre, Mitsumasa Kidō obliga a niños huérfanos de la Fundación Grad a cumplir su voluntad. Ella los utiliza como fuente de diversión y entretenimiento. Esto lo observamos con Jabu del Unicornio, que es utilizado como un caballo por Saori por pura diversión.

Igual parece ser con el Torneo Galáctico entre Caballeros en el Coliseo Grad. En realidad no fue un acto egoísta sino que cumplió la voluntad de su abuelo difunto (Kurumada, 2005: 129, vol.1). Por lo tanto, podemos deducir que todos los actos que mueven a Saori son egoístas. La verdad es que en el fondo responde a una voluntad sagrada de proteger la Tierra. Es una voluntad de encontrar a los protectores de la humanidad que lucharán en su nombre.

La figura del héroe

En Taketori Monogatari el prototipo de héroe lo encarna el Emperador. En cambio, en Saint Seiya es un ser humano común merecedor de la protección de la diosa. Otra diferencia es que Kaguya está cumpliendo una condena en la Tierra. En el manga, Saori debe proteger a la humanidad aunque le cueste la vida. El mito original muestra el carácter caprichoso de Kaguya y es consciente de su carácter divino. En cambio, Saori debe aceptar su destino y cumplir su papel de diosa protectora.

«Si mi persona hubiera nacido en este mundo que pertenece a Su Majestad, me podria ordenar servirle. Pero la realidad no es así. Por lo tanto no os será fácil llevarme con Su Majestad (Takagi,1998:93)».

En la historia original el héroe está representado por la figura del Emperador. La máxima autoridad política es la única que llega al corazón de Kaguya. Pero en el manga de Kurumada esta figura está representada por Seiya, una persona sin rango social. En este caso Seiya recorre un camino que pasa del pasotismo absoluto hacia Saori a ser su máximo defensor. En este caso el héroe es el instrumento por el cual Saori cumple su misión. Sus defensores son sus máximos representantes y creen fervientemente  en la misión salvadora  de Saori.

Las pruebas de los pretendientes y la búsqueda de las armaduras

En Taketori Monogatari, la princesa Kaguya impone a sus pretendientes una serie de misiones complicadas de realizar. Incluso uno de ellos murió en el intento de superarlas (Takagi, 1998). Estas misiones fueron impuestas por la princesa Kaguya porque sabía que eran imposibles de realizar. Masami Kurumada también refleja estos retos en las misiones que tienen que cumplir los niños huérfanos, que han de partir a lugares terribles durante años para conseguir las armaduras sagradas.

Amor terrenal y amor celestial

En el caso del Taketori Monogatari, los pretendientes, si han conseguido los objetos, podrán casarse con Kaguya. En este caso vemos el nacimiento de un amor terrenal entre Kaguya y el Emperador. Es un amor que parece ser correspondido pero  al final se interrumpe por el regreso de Kaguya a la Luna. En el caso de  se produce un amor ideal, celestial, del guerrero hacia la deidad. Los elegidos, al convertirse en guerreros sagrados reciben la protección divina del cosmos de Atenea.

Gracias a esta devoción con la divinidad, los guerreros desarrollan el séptimo sentido, como sucede en la saga del Santuario. La energía de la diosa acompaña en todo momento a sus guerreros hacia  la victoria. Pero en el mito original este amor no llega a materializarse. Aunque Kaguya siente el amor del Emperador. Ella debe cumplir su destino, aceptar su naturaleza sobrenatural y aceptar el sufrimiento que ello conlleva.

El vestido celestial  y la armadura sagrada de Atenea

La armadura sagrada de Atenea
La armadura sagrada de Atenea

Finalmente, tanto Saori como Kaguya deben renunciar a su mortalidad y a sus sentimientos como humanas. Por eso aceptan vestirse con el vestido celestial de plumas o la armadura sagrada que les devuelve su verdadera personalidad. En el caso de Saori acaba por transformarse completamente en la diosa Atenea.

«Dicen que quien se pone el celestial vestido de plumas pierde los sentimientos. Antes tengo que dejar algo por escrito». —Takagi, 1998: 106

En el caso de Kaguya, con la pérdida de sus sentimientos, renuncia a su vida mortal en la Tierra. Esta perdida de sentimientos y recuerdos le provoca un sufrimiento. Debe renunciar a sus ancianos padres y a su obligaciión de cuidarlos en la vejez. Kaguya acaba por renunciar a su deber filial como hija.

«No puedo soportar el dolor de irme abandonando a mis padres en esta angustia. […] Siempre lamentaré no haber podido cuidaros en vuestros días de vejez». —Takagi, 1998: 103

En el caso de Saori, su deber filiar es convertirse en Atenea. Como diosa debe defender la humanidad de las amenazas de otros dioses. Para ello cuenta con la ayuda de sus guerreros sagrados, que se enfrentarán a Poseidón y a Hades.

La transformación final

Por lo tanto, las dos protagonistas aceptan su naturaleza sobrenatural, así que acaban por aceptar también el sufrimiento que ello conlleva. La princesa Kaguya renuncia a su mortalidad y a sus sentimientos al vestirse con el vestido celestial. Una vez acepta su destino debe regresar al Reino de la Luna.

Saori también acaba por sacrificar su humanidad y su vida para enfrentarse a Hades. Con su sacrificio despierta el octavo sentido que le lleva a cruzar la linea entre la vida y la muerte. Al despertar como diosa deja de estar sujeta a las leyes marcadas por Hades en el infierno.

Saori marca el camino a seguir por sus defensores, encuentra la forma adecuada de moverse por el Reino de los Muertos y actuar con libertad de movimientos. Además, con su sangre vertida, consigue que sus guerreros desarrollen su máximo potencial con las armaduras divinas.

En la batalla final contra Hades, Saori acabará vistiendo su propio traje celestial, la armadura sagrada de Atenea. Esta armadura es conocida como la Égida, la armadura de Zeus. Por lo tanto, el personaje humano alcanza un estado imposible para un ser mortal. La Armadura Sagrada de Atenea es la representación última de su poder, de su naturaleza y de su personalidad. Finalmente Saori acabará por conectar su personalidad humana con su personalidad divina volviéndola mucho más poderosa.

Conclusiones

Con el artículo se ha cumplido el objetivo principal: conectar  el viejo mito de la Princesa Kaguya con Saint Seiya. Observamos que esta serie fue marcada por la personalidad de Kaguya. Además, este mito sigue formado parte del subconsciente japonés. Este hecho produce que el mito siga formando parte de la cultura popular japonesa. Esto se puede observar a través de la sutiliza con que Kurumada ha modifico el mito en su obra. El autor de Saint Seiya ha actualizado y modernizado el mito  reforzando el argumento original de la obra.

La cuestión final

¿Podríamos afirmar que Saori Kidō es la Princesa Kaguya del siglo XX? Por lo que hemos observado no debería de ser así. Hemos comprobado que los dos personajes son muy diferentes. Físicamente no se parecen en nada.  Saori tiene los cabellos claros y Kaguya los tiene negros. Pero, las dos resplandecen al despertar su energía como hace Saori ante Aiolia, el caballero del León (Kurumada, 2005, vol. 5).

Las dos tienen destinos vitales diferentes. La princesa Kaguya debe volver a casa y Saori tiene que cumplir su misión protectora de la Tierra. Pero el punto de unión entre los dos personajes es su destino. Las dos deben sacrificar su humanidad para cumplir con su deber. Precisamente estos puntos en común son la arquitectura argumental para la creación de Saori y del manga de Saint Seiya.

Se podría afirmar que  Saori Kidō es un personaje que está fuertemente influenciado por la protagonista de Taketori Monogatari. Tiene muchos puntos de conexión con la protagonista del cuento pero no deja de tener una personalidad propia que se aleja del prototipo establecido. Saori acaba teniendo una empatía hacia sus guerreros y hacia la humanidad. Gracias a esto es capaz de ofrecer su vida para salvar la Tierra de las amenazas provinientes del resto de los dioses del Olimpo.

(Artículo que escribí originalmente para  CoolJapan.es)


Fuentes:

  • Textos consultados: Gibson, M.; Caselli G. (1984) Mitolologia grega, déus, homes i monstres, Barcelona: Editorial Barcanova S.A.; Kurumada, M. (2005). Saint Seiya, kanzenban, Vol 1, vol. 5. Tokio: Jump Comics Selection; Kurumada, M.(1993). Los Caballeros del Zodiaco. Barcelona: Planeta DeAgostini Cómics; Takagi, K. (1998). El Cuento del Leñador de Bambú, Madrid:  Editorial Trotta, S.A.
  • Fuentes de las imágenes: The Lost Canvas Diary, Heian Period Japan, MyAnimeList, El comercio