Introducción. ¿Sincronia o diacronía?

Imagen 01: Dibujo de Sei Shonagon realizado durante el periodo Edo.
Imagen 01: Dibujo de Sei Shonagon realizado durante el periodo Edo.

Leyendo el texto puede surgir   la duda de aceptar si esta entrada puede ser considerada como un apunte diacrónico o sincrónico. Mi punto de vista es que es un apunte sincrónico. ¿Los motivos? Aunque sí que existe una introducción diacrónica que enlaza el final de Heian con los inicios de Meiji, el cuerpo del texto y la parte más importante de éste se basa en la situación actua. Pero esta actualidad a estos niveles del lenguaje puede abarcar perfectamente 80 años ya que las lenguas tienden a evolucionar más lentamente que la sociedad. Este texto pretende centrarse básicamente en la estandarización de la lengua japonesa cuando los movimientos reformistas fueron adquiriendo más fuerza ya en el siglo XX De esta manera me baso toda mi argumentación para poder afirmar que el texto que presento hoy tiene una visión sincrónica y no diacrónica evitando cualquier posible confusión y malentendido al respecto. También he cambiado el título de la entrada para evitar este tipo de confusión. Ahora que ya he explicado este punto de vista paso a la entrada de esta semana.

1.-  Desde Heian hasta finales de la era Tokugawa.

La Era Heian (785 – 1185) fue el periodo histórico que coincidió con la transición de los periodos lingüísticos del Japonés Antiguo al Japonés Medio (800 -1200). Este periodo fue considerado como la época dorada de la literatura japonesa escrita en la Corte Imperial de Heian en Kioto. En este periodo la lengua oficial se seguían escribiendo documentos oficiales en chino clásico produciéndose una cohabitación de  dos lenguas en la corte en la literatura producida. En los periodos siguientes de Kamakura (1185-1333), Muromachi (1333-1568) y Azuchi Momoyama (1568 -1600) el japonés Medio I fue evolucionando hacia el Japonés Medio II (1200 – 1600), un estadio lingüístico del japonés que aún no se correspondía con el Japonés Moderno que se empezó a constatar su existencia a partir del siglo XVII.

Es en estos periodos en que la lengua siguió recibiendo influencias léxicas del chino pero a la vez se estaba produciendo una división entre la escritura del chino del aquel momento respecto japonés hablado apareciendo una escritura híbrida entre la lengua literaria, bungo ( 文語 ), y la lengua oral, kôgo (口語 ). En este sentido ocurrió lo mismo que en Europa entre el latín clásico y las lenguas romances, la lengua escrita se fue alejando cada vez más de la lengua oral haciendo incomprensible esta primera entre la mayoría de la población que no tenía acceso al aprendizaje de la lengua literaria.

A partir del 1600 y con la llegada al poder de los Tokugawa (1603 – 1868) se entraría en el periodo lingüístico del Japonés Moderno (1600) que llega hasta la actualidad. Las diferencias entre el lenguaje hablado y el escrito se siguieron acentuando hasta que a mediados del siglo XIX tras la llegada del Comodoro Perry y la apertura del país al comercio internacional parte de la élite gobernante inició un moviento de restauración del poder imperial en detrimento del poder del Shôgun  que llevarían a la modernización del país tras el triunfo de la Restauración Meiji en 1868.

2.- La estandarización del sistema de caracteres desde Meiji hasta la actualidad (1868).

En la segunda mitad del siglo XIX el problema de la comunicación escrita en japonés fue muy problemática hasta que el ministro de educación MORI Arinori (1847-1889) propuso la idea de adoptar el inglés como lengua oficial pero está propuesto no prosperó.  Posteriormente el debate de la modernización de la lengua japonesa se basó en su estandarización que giró alrededor del movimiento llamado Genbun icchi (言文一致) que trataba de unificar la lengua escrita con la lengua oral. Tampoco se tiene que olvidar que surgió en 1870 un movimiento que propuso abandonar el sistema de kanjis de escritura por el uso de los silabarios o la romanización del japonés, como ocurre hoy con el turco. Fue esta última otra propuesta que tampoco tuvo éxito. A partir de aquí todas las reformas lingüísticas que se hicieron mantuvieron el uso del kanji,

A partir del contacto con los europeos entró en Japón todo el caudal cultural, filosófico y político de Europa. Entonces las élites culturales japonesas observaron que existía todo un cuerpo terminológico que no existía en japonés y que se tenía que traducir. A partir de esta necesidad de traducir nuevos conceptos al japonés los caracteres chinos mostraron su versatilidad para crear un nuevo léxico ya fuese filosófico, político o técnico como ocurrió con los siguientes términos: filosofía como tetsugaku (哲学), religión como shûkyo (宗教), fenomenología como  genzôgaku ( 原書学), teléfono como denwa  (電話) o electricidad como den (電). Como se puede observar el kanji sirvió precisamente como una herramienta vital para japonizar todo aquello que era ajeno e inexistente en la cultura japonesa hasta ese momento.

Pero las grandes reformas lingüísticas, como ocurrió análogamente con el catalán en el mismo periodo histórico,  el japonés se estandarizó  en las primeras décadas del siglo XX con movimientos culturales que permitieron esta normalización del idioma. Sin duda la reforma más importante de la estandarización del japonés fue, sin duda, la elaboración de una lista que restringía el uso de los caracteres  de 3000 a 1962 caracteres (una restricción de un 40% del total) en 1923. Aún así existieron tensiones y  disputas entre los reformistas y los nacionalistas en el tema de la reforma de la lengua ya que los primeros querían convertir la lengua en una herramienta más eficaz para la comunicación mientras que los nacionalistas querían continuar sin la reforma. Finalmente estas disputas acabaron en 1945 con la derrota de Japón en la Guerra del Pacífico.

3.- La lista oficial de caracteres en la segunda mitad de la Era Showa (1945-1989).

Imagen 02: Parte de la lista de la Tôyôkanji.
Imagen 02: Parte de la lista de la Tôyôkanji.

Finalmente la batalla por la reforma del kanji acabó con la victoria de los reformistas que recibieron el visto bueno del General Mc. Arthur. El chino clásico dejó de ser la lengua oficial de la administración y se publicó en 1946 una nueva lista de caracteres de uso temporal, la famosa lista de 1850 caracteres que todas las personas tenían que aprender: la  llamada tôyôkanji  (当用漢字). En 1948 se redujo las lecturas de éstos y en el año 1949 se simplificaron algunos caracteres . Curiosamente en 1949, con la victoria del Partido Comunista, también se inició una profunda reforma de los caracteres en China que se ha mantenido hasta la actualidad. Después también se continuó con otras reformas para que este sistema de escritura fuera más eficaz en la comunicación escrita para ello 881 caracteres tenían que ser enseñados en la educación obligatoria, 92 más para ser usados en los nombres propios y finalmente se reguló el ofurigana, es decir  el kana que acompaña al carácter para facilitar su lectura.

Unos años después y ya entrada e n la década de los sesenta la lista de caracteres obligatorios en la enseñanza pasaron 1 996 y en 1981 se reformó la lista oficial de 1850 caracteres. Esta lista reformada contenía 1945 caracteres de uso público que toda la población tenía que dominar. Veintinueve años después se revisó esta lista oficial y se aumentó la cifra de caracteres hasta 2136 aumentando la lista con 286 “nuevos” caracteres

4.- Composición básica de los caracteres: el trazo (kakusuu, 画数).

La parte más básica de un kanji es el trazo. El trazo no deja de ser una linea continua realizada en un único movimiento. El kanji más sencillo sería el número 1, ichi (一) que estaría compuesto de un único trazo hasta llegar a más complicados como el siguiente 潅 con 25 trazos entre los tres del radical y los 22 del cuerpo del kanji. No sólo es importante la escritura del trazo por sí mismo si no que también se tiene que tener en cuenta el orden por el cual se construye el caracter. El orden del trazo seguirá el mismo orden que el de los silabarios: de izquierda a derecha y de arriba a bajo. Es importante el seguir este orden ya que a medida que avance el estudio de los caracteres aparecerán muchos que son muy parecidos entre ellos y por lo tanto el seguir un orden metódico de escritura evitará el problema de la confusión de caracteres.

No hay que olvidar que la mano tiene una “memoria muscular” que a base de repetir una y otra vez una escritura metódica nos permitirá escribir con rapidez el carácter que deseemos. Pero para conseguir esta capacidad se tiene que repetir muchas veces el carácter hasta tenerlo interiorizado. Esto se consigue en el momento en que podamos escribir un carácter de una manera rápida e instintiva.

Por encima del trazo encontramos las partes del kanji :componentes y radicales, estos últimos los veremos más adelante. Precisamente estos componentes y radicales  no serán más que partes de conjuntos de trazos que funcionan como piezas que se van uniendo para formar estructuras más complejas. En este caso lo econtramos en el carácter de bosque 森 formado por tres componentes diferentes que corresponden al kanji de árbol 木 que a su vez está formado por cuatro trazos. De esta manera se puede formar un carácter con 12 trazo, es decir, tres del radical y 9 de los componentes. Pero primero empezaré por explicar qué es un radical.

5.- El radical (bushuu, 部首): Importancia y tipología.

Ya se ha mencionado anteriormente que los caracteres están por el radical y los componentes que forman el cuerpo del kanji. Ahora sería necesario explicar qué es un radical. El radical es la parte esencial del carácter que nos permitirá clasificarlo dependiendo la posición que ocupe en el cuerpo total de un carácter determinado. Los 2136 kanji de la lista revisada en el 2010 se clasifican en 214 radicales que se deben saber clasificar. ¿Pero qué es exactamente un radical?

Para saber que es un radical observaremos los siguientes caracteres:  開、閉、問、間、聞. Se puede observar un elemento que se repite en cada uno de ellos. La parte que se repite es el kanji de puerta (門) y que nos indicará a qué campo semántico se situan cada uno de los caracteres que contengan este radical. Si se comprende muchos kanji tendrán un radical común nos será más fácil clasificarlos y elaborar un diccionario a partir de la clasificación de los radicales que irás desde un solo trazo hasta un máximo de trece trazos. En la actualidad funcionan dos tipos de nomenclaturas: la tradicional con 7 grupos de radicales y otra más moderna con 9 grupos de radicales:

La nomenclatura tradicional es la siguiente:

Imagen 03: nomenclatura tradicional de los radicales.
Imagen 03: Nomenclatura tradicional de los radicales.
  1. Hen (izquierda).
  2. Tsukuri (derecha).
  3. Kanmuri (arriba).
  4. Ashi (abajo).
  5. Tare (izquierda y arriba).
  6. nyô (izquierda y abajo).
  7. kamae (circundantes y derecha y arriba).

La nomenclatura moderna es la siguiente: 

Imagen 04: Nomenclatura moderna de la clasificación de los radicales.
Imagen 04: Nomenclatura moderna de la clasificación de los radicales.
  1.  Left (izquierda).
  2. Right (derecha).
  3. Top  (arriba).
  4. Bottom (abajo).
  5. Top & Left (izquierda y abajo).
  6. Left & Bottom (izquierda y abajo).
  7. Top & Right (arriba y derecha)
  8. Enclusure (circundante).
  9. Solid (sólido).

6.- El cuerpo del kanji: Los componentes.

Precisamente estos componentes pueden ser semánticos o fonéticos. Los primeros pueden ser utilizados para clasificarlos en diccionarios y nos proporcionarán el significado que tiene un carácter en concreto, en este caso serán importantes para conocer el significado que tenga. Para conocer el peso de esta parte dentro del carácter se tendrá que tener en cuenta diferentes cuestiones: como por ejemplo que exista una correspondencia plena entre la parte semántica y significado del carácter, si la parte semántica está relacionada intrínsecamente con el significado del carácter en cuestión o si es indirecta teniendo en cuenta también que pueda ser que no guarden ningún tipo de relación. Por otro lado, la parte fonética nos proporcionará la información de cómo se pronuncia o se lee el carácter. Al igual que ocurre en las partes semánticas la relación de esta parte fonética con la pronunció del kanji puede variar gradualmente. Siguiendo con la estructura de los caracteres es importante el poder escribir correctamente los componentes para poder tener una escritura clara y fluida.

En la entrada anterior expliqué que los caracteres en japonés tienen una doble lectura, la lectura onyomi  que es aquella lectura importada de la lengua china del momento y la lectura kuyomi que sería la lectura propia en japonés. También se tiene que añadir lo que llamamos ofurigana que según versión japonesa de la Enciclopedia Británica sería los kana que se escriben encima del carácter para enseñar su lectura. Es decir, se usa para dar facilidad y rapidez en la lectura cuando un determinado carácter es complicado de entender o está fuera de la lista oficial.

7.- Bibliografía.

  • FRELLESVIG, Bjarke.(2010). ” A History of the Japanese Language”.Cambridge University Press.Cambridge,
  • NOLLA i CABELLO, Albert.(2008). “L´escriptura del Kanji”. Universitat Autònoma de Barcelona.Barcelona.
  • ROVIRA ESTEVA, SARA.(2011).”Lengua y escritura chinas: Mitos y realidades”. Edicions Bellaterra. Barcelona.
  • V.V.A.A. (2009).”Buritanika Kokusai Dai Hyakka Jiten”.Encyclopedia Britannica Inc.Britannica Japan Co.Ltd.
  • V.V.A.A. (2013).”KANJI IN CONTEXT (Revised Edition): A Study system for intermediate and advanced leaners”.Inter University Center for Japanese Language Studies.Tokyo.

8.- Fuentes de las imágenes.