01.- Los sistemas de escritura de la lengua japonesa.

Imagen 01: Página del
Imagen 01: Página del “Kojiki”.

Me hubiera gustado seguir esta tercera entrada tratando el tema de la fonética japonesa pero para ello tenía que hacer referencias sobre el vocabulario específico de la lingüística y la traducción de la nomenclatura que utilizamos en castellano o inglés al japonés.

Es muy posible que  los conceptos que trataré en ese apartado fonético no se lleguen a comprender del todo si no se conoce el sistema de sinogramas que forma parte del grueso principal del léxico japonés.  Para ello en estas dos semanas trataré de explicar e ir un poco más allá sobre los silabarios y del kanji.

Para Ferdinand DE SAUSSURE la lengua y la escritura son dos sistemas completamente distintos. El sistema escrito es una representación gráfica de la lengua. Por lo tanto, es una transcripción escrita es una transcripción escrita del sistema fonético. Se parte de la base en la cual se afirma que la palabra hablada, por sí sola, es un objeto lingüístico.

Podemos concluir que  la palabra escrita es un reflejo de la palabra hablada.

Precisamente Lo que nos proporciona el lenguaje escrito es el prestigio de una lengua. A partir de este lenguaje el idioma queda más fijado, además,  permite la creación de una literatura que ya no será oral si no que también quedará  en un fondo documental de textos.

Precisamente, con esta fijación del idioma se pondrá las bases para crear la lengua estándar y los documentos escritos serán la muestra visual de la evolución de una lengua a través del tiempo.

Ahora lo importante es observar qué sistema escrito se utiliza para reflejar en un documento el lenguaje hablado. En un principio sabemos que el lenguaje es propio del ser humano, es una capacidad natural que todos tenemos al nacer y que desarrollamos desde pequeños gracias a los padres y luego a la socialización en las escuelas.

Pero,  el lenguaje escrito es diferente, ya que  no nacemos con la capacidad de escribir, si no que tenemos que desarrollarla a través del aprendizaje.

Pero primero,  tenemos que conocer qué sistema de escritura se utiliza en la lengua en la que estamos socializándonos. Básicamente, existen dos sistemas de escritura:

  • Sistema ideográfico: es un sistema bajo el cual, la palabra es representada por un signo único y no coincidente con los sonidos que se compone. Es un signo que representa la palabra y  la idea que expresa. Se puede llegar a entender su significado sin conocer su lectura fonética como ocurre precisamente en chino y japonés: 月 = Luna.  Como podemos observar,  se puede ver la idea y el signo lingüístico que representa pero no conocemos cómo se pronuncia este carácter. Esta definición de sistema ideográfico ha quedado desfasada por la evolución y la complejidad de la lengua china y japonesa en la actualidad ya que en el conjunto de caracteres chinos, el ideograma o pictograma sólo corresponde a un 3% de la totalidad de este sistema escrito. Para definirlo mejor sería mejor conocerlos como caracteres chinos, sinogramas, caracteres morfosilábicos, o más familiarmente como kanji si estudias japonés.

  • El sistema de escritura fonético representa cada sonido de la lengua con una grafía. Una sucesión de sonidos forman una palabra y la representación gráfica de una palabra sería una sucesión de grafías que corresponden a una serie de sonidos que forman esa palabra al hablar. Las escrituras fonéticas pueden ser silábicas o alfabéticas.

En el caso del japonés sería una combinación de estos dos sistemas de escritura. Si bien por un lado el japonés adoptó a partir del siglo VII el sistema de escritura de los sinogramas, los escribas tuvieron la necesidad de crear un sistema de escritura basada en la fonética japonesa para acabar de acomodar la lengua al sistema de escritura adoptado. Para ello surgió un sistema de escritura basado en sílabas y no en fonemas: los llamados kana 仮名, かな).

Imagen 02: Sistema de escritura fonético.
Imagen 02: Sistema de escritura fonético.

Con la creación de este sistema fonético basado en sílabas había nacido el silabario hiragana.  Posteriormente, a causa de la necesidad de escribir más rápido se creó otro silabario: el katakana. A partir del siglo XX este silabario también serviría para adaptar nombres y palabras extranjeras. La tabla básica de los kana tanto en hiragana como en katakana representan los sonidos “puros” de la lengua japonesa, es decir, las vocales más los sonidos fonéticos sordos de la lengua, Entonces ¿Cómo representan los sonidos sonoros y los sonidos compuestos? Posteriormente se tuvo que añadir la sonorización, dakuten (濁点 – だくてん) de la tabla inicial del hiragana y del katakana y también sonidos compuestos ( 拗音 – よおおん ) y que explicaré próximamente cuando trate la parte de fonética.

Entonces podemos observar que el Japonés Moderno (J.Mo.) sería la combinación de los caracteres chinos (raíces verbales, sustantivos, pronombres…) más el silabario hiragana (partículas, morfemas verbales).

Por otro lado, a partir del contacto con los españoles y portugueses en el siglo XVI tuvieron  la necesidad de romanizar el japonés para poder aprenderlo y comunicarse con la población local. De esta manera se  adaptó  el idioma al sistema de alfabeto latino.

Esa necesidad se consumó con la adaptación del japonés a los caracteres latinos que acabó llamándose  rōma-ji (lit.. letras de Roma) convirtiéndose en el tercer sistema de escritura de esta lengua aunque sólo sea usado para acrónimos o nombres de empresas.

02.- El silabario hiragana (平仮名 – ひらがな).

Imagen 03: silabario hiragana
Imagen 03: silabario hiragana

El silabario hiragana representan los cincuenta signos fonéticos que quedan representados en la tabla de cincuenta sonidos gojūonzu  (五十音図 – ごじゅうおんず), pero que en la actualidad han sido rebajados a 46 en la reforma que se hizo de los silabarios en 1946. Cuando se empezó a escribir el japonés en el siglo VII usando los  kanji (漢字 – かんじ) se adaptaron en la lengua escrita de dos maneras diferentes:

  • Aplicando la pronunciación japonesa a un kanji sin tener en cuenta su pronunciación original.

  • Escribiendo en japonés utilizándolos  por su valor fonético sin tener en cuenta su significado. Precisamente a este estilo de escritura fonético se le llamó manyōgana (万葉仮名 -まんようがな). De la simplificación de esta forma escrita realizada en cursiva  nació el silabario hiragana.

Si nos referimos a la mitología de la invención del hiragana nos tenemos que remontar al siglo VIII cuando el sacerdote Kūkai (774-835) tuvo la necesidad de simplicar la escritura del  manyōgana precisamente por su complejidad.

Desde el siglo VIII al XII se fue perfeccionando este estilo de escritura y en el año 905 fue adoptado oficialmente en la antología de poemas okinwakashū) (古今和歌集 – こきんわかしゅう) siendo reconocido como escritura oficial).

Este silabario que nació en el periodo lingüístico del Japonés Antiguo (J.A.) siguió utilizándose durante todo el periodo del japonés Medio I-II, pero no fue hasta el año 1900 cuando se publicaron las primeras ediciones de libros en Japonés Moderno (J.Mo.) estandarizado.

Es por eso que estos kana fueron unas simplificaciones de algunos kanji que sirvieron para poder escribir más rápido representado sólo el sonido fonético. A partir de la creación de este silabario nació la literatura escrita en japonés en la era Heian.

En un principio fue utilizado por mujeres escritoras de diarios femeninos como El libro de la almohada de Sei Sōnagon , la monumental “Genji Monogatari” de Murasaki Shikibu o la anómina “Heike Monogatori”. También fue utilizado en la poesía en obras como “Ise Monogatari”, el Manyūshū” y el “Kokinshū” popularizándose en la  corte de Heian  con los poemas cortos llamados  tanka (短歌 – たんか).

3. El silabario katakana (片仮名 – カタカナ).

Imagen 04: Origen del silabario katakana.
Imagen 04: Origen del silabario katakana.

Si el hiragana nació de la simplicación de los kanji escritos en  cursiva, el katakana nació de la necesidad de los monjes budistas en escribir de una manera rápida y sencilla comentarios de los sutras budistas. Este silabario nació a partir de la necesidad de los monjes budistas de utilizar un tipo de escritura más rápido, sencillo y simplificado de los caracteres.

Precisamente fue en la necesidad de comentar los textos budistas durante este periodo histórico de Heian que se necesitó una lengua escrita de la misma  manera que sucedió en el siglo XI cuando en los territorios del antiguo Imperio Romano tuvieron la necesidad de comentar los textos religiosos en lenguas romances por que la gente ya no entendía el latín.

Actualmente en el J.Mo. este silabario se utiliza sobre todo para representar las palabras prestadas de otros idiomas como el inglés o el alemán y adaptar nombres propios extranjeros dentro del idioma japonés.

4. La romanización del japonés.

Imagen 05: James Curtis Hepburn (1815-1911).
Imagen 05: James Curtis Hepburn (1815-1911).

Como romanización del japonés se entiendo el adaptar el idioma al sistema de escritura del alfabeto latino. Es realizar una transcripción fonética del idioma con un sistema de escritura diferente al utilizado normalmente y que por lo tanto no es natural a la comunidad de hablantes.

Los primeros intentos de romanizar la lengua  japonesa empezaron con los primeros contactos con los jesuítas en el siglo XVI ante la necesidad de hacerse entender y comprender unas lenguas que poco tenían que ver con las habladas en europa, la mayoría de origen indoeuropeo.

En el caso del japonés aunque sí que hubo un intento de romanzación durante la era moderna no fue hasta la modernización del país durante Meiji (1868-1912) en que el estado centralizado japonés creó una lengua estándar.

Además, también surgieron voces discrepantes entre la élite cultural y política del estado en que se debatió el utilizar el alfabeto latino como sistema de escritura normalizada. De esta forma, se buscó  lo que tendría que ser un japonés moderno y a la altura de las lenguas europeas como sucedió con el turco.

Este intento de reforma también fue en contra de una élite cultural más conservadora que quería continuar con el sistema tradicional de escritura y que estaba potenciado por las emergentes teorías del nihonjinron y del nacionalismo institucionalizado.

A finales del siglo XIX nacieron los dos sistemas de romanización el sistema kunrei shiki ( 訓令式 -くんれいしき) y el hebon shiki rômaji (ヘボン式ローマ字 -へぼんしきローマじ ):

  1. Kunrei shiki: Este estilo de escritura se adecua a la ortografía japonesa observándose los cambios fonéticos que se puedan producir. Es el estilo usado por los japoneses cuando tienen que transcribir su idioma.

  2. El sistema Hepburn se adecua a la fonética japonesa cambio las alteraciones fonéticas que se producen basándose en la fonética inglesa en las consonantes y en la fonética italiana para las vocales. Este sistema se usa en diccionarios y textos romanizados dirigidos a estudiantes de japonés como lengua extranjera y es el sistema que utliza este blog para romanizar este idioma. Su creador fue el misionero y médico James Curtis HEPBURN (1815-1911).

Bibliografía.

  • DE SAUSSURE, Ferdinand.(1991).Curso de Lingüística General.Editorial Akal.Madrid.

  • FRELLESVIG, Bjiarke.2010.”A History of the Japanese Language.Cambridge University Press.Cambridge.

  • MATSÛRA, Junichi & PORTA FUENTES, Lourdes.(2000).”NIHONGO: Gramática de la Lengua Japonesa”. Editorial Herder.Barcelona.

  • NELSON, Andrew N.(1997).The New Nelson: Japanese-English Character Dictionary.Tuttle Publishing.Hong Kong,

  • ROVIRA ESTEVA, Sara.(2010).”Lengua y Escritura Chinas: Mitos y Realidades.Edicions Bellaterra.Barcelona.

Fuentes de imágenes:


Primera revisión: 11.06.2017