Imagen 01: Traducción alemana de esta obra de Maruyama.
Imagen 01: Traducción alemana de esta obra de Maruyama.

Hasta este momento siempre he presentado traducciones de textos de autores, sobre todo profesores, que analizan la filosofía y los escritos de autores concretos. Esta semana voy un poco más allá de lo que he venido realizando hasta este momento y presento una traducción breve de las dos primeras páginas del “Nippon no Shisou” (pensamiento japonés) de Masao Maruyama, por lo tanto es la primera vez que traduzco un autor directo y concreto. En esta breve introducción, MARUYAMA nos plantea precisamente la equivalencia entre el pensamiento japonés moderno y el europeo ya que muchos autores que han investigado este tema consideran  que Japón no tiene una historia propia del pensamiento y es justamente con esta obra en la cual el autor pretende demostrar lo  contrario, que Japón tiene un largo camino en el pensamiento que poco tiene que envidiar de la filosofía griega y el pensamiento moderno y contemporáneo de Europa y los Estados Unidos.

Por otro lado, MARUYAMA va analizando diferentes aspectos de la cultura japonesa con la intencionalidad que ya he mencionado antes y que quedó patente tras la publicación de su obra sobre el pensamiento japonés durante el periodo Tokugawa (“Studies in the Intellectual History of Tokugawa Japan (1976)) y las transformaciones morales de intelectuales que marcaron la evolución desde el neo-confucianismo introducido en Japón tras la victoria del primer shôgun TOKUGAWA hasta la formalización y adaptación de la filosofía moderna occidental por parte de FUKUZAWA Yukichi que culminó con la modernización de Japón a partir de de 1868.

Sobre la traducción que presento más abajo representa que es sólo una pequeñísima traducción. nada más ha sido un pequeño trabajo de tan solo una página pero que aún así  ha sido duramente justificada para plantear un tema basado en la universalidad del pensamiento y el razonamiento humano,

Imagen 02: Edición original japonesa de esta obra.
Imagen 02: Edición original japonesa de esta obra.

TEXTO TRADUCIDO.

Imagen 03: Página 02 del libro del texto original.
Imagen 03: Página 02 del libro del texto original.

Prefacio
Desde el punto de vista de los investigadores extranjeros de Japón no existen escritos generales que hablen sobre “la historia intelectual” de Japón. pero yo mismo me he quedado muy perplejo ante esta reflexión.  Frente a esta reflexión lanzada no existe una historia del pensamiento en la esfera de lo privado que incluya el pensamiento político, el pensamiento social y el pensamiento filosófico y que se incluya en un género de este tipo. Las investigaciones que siguen la transición histórica de la perspectiva mundial desde el camino de la “inteligencia” de cada una de las épocas, cuando como ha ido prosperando poco a poco en Estados Unidos y otros países europeos después de la II Guerra Mundial y pueda ser que sea también una de las cuestiones principales un movimiento como este. ¿Por qué un movimiento cómo este cambió y se transformó rápidamente tras la guerra? Esta problemática tiene por sí misma un interés propio. Pero para ello debemos aproximarnos y acercarnos al significado del pensamiento filosófico europeo que necesariamente encontramos en las obras “Geistesgeschichte” y “History of western ideas”.

No obstante, en Japón,tradicionalmente se encuentran los estudios históricos del budismo y del confucianismo pero no encontramos una estructura inteligente y una evolución de la visión del mundo de lo “inteligente” de la época y las investigaciones que siguen los hechos históricos relacionados están muy empobrecidos y por lo tanto no existe una mínima tradición sobre esto.
Según la obra de TSUDA Tsukichi “Investigación de Nuestro Pensamiento Expresado en la Literatura” publicada completamente en cuatro volúmenes desde 1916 hasta 1921, es un ejemplo raro que pronto domina rápidamente la dirección de lo determinado por lo que llamamos “Cultura”. Las investigaciones históricas de la moral influenciadas por el Japón antiguo t estuvieron de moda en esta época, pero esto no fijó un intento de abarcar objetivamente a Japón.”

FUENTES: