El Emperador Showa anuncia por la radio la rendición de Japón frente a los Aliados. (Imagen 01).
El Emperador Showa anuncia por la radio la rendición de Japón frente a los Aliados. (Imagen 01).

Con el ataque aéreo a Pearl Harbour, Japón llega a su cénit como potencia colonial. En poco menos de 80 años pasó de ser un país cerrado y aislado del mundo a convertirse en un imperio colonial expansionista capaz de medir sus fuerzas con los Estados Unidos. Uno de los puntos clave que se tiene que tener en cuento es precisamente el porqué de este cambio de actitud a nivel de las relaciones internacionales y los motivos por los cuales Japón ingresó en la comunidad internacional queriendo igualarse a las potencias coloniales europeas.

Si en 1858 tenemos el momento clave con la llegada del comodoro Perry a la bahía de Edo (hecho que hizo plantearse a FUKUZAWA Yukichi la necesidad de iniciar un proceso modernizador), el 2 de septiembre de 1945, con la llegada del buque militar  Missouri a la bahía de Tokio, fue  también un momento clave para entender el proceso que estaba a punto de comenzar: el de la occidentalización del país dirigida por el General McArthur que llevaría a desmontar el estado Meiji desde su base para iniciar la construcción de un nuevo estado democrático nacido de las cenizas de Hiroshima,  Nagasaki y de los numerosos cadáveres (de los dos bandos) enterrados en las numerosas islas del Pacífico y del Sudeste Asiático.

Japón, en poco más de 80 años ha tenido que replantearse dos veces los paradigmas políticos en los que se ha sostenido para construirse como estado moderno, en 1868 bajo las ideas de la modernización y la Revolución Industria y en 1945 con una mirada occidentalizante bajo los ideales surgidos de la Ilustración y los Derechos Humanos.

Ahora sí paso a la traducción de la última parte del tema que explica el final de la II Guerra Mundial.

Texto traducido:

La ciudad de Hiroshima después del ataque nuclear. (Imagen 02).
La ciudad de Hiroshima después del ataque nuclear. (Imagen 02).

Continuación de la entrada anterior.

“[…] No obstante, el gobierno japonés que en realidad  buscaba la paz a través de la Unión Soviética, tomó la postura de no aceptar  los principios de la Declaración de Postdam. Esto provocó que los Estados Unidos lanzara bombas atómicas sobre Hiroshima (6 de agosto de 1945) y Nagasaki (9 de agosto de 1945) provocando la destrucción instantánea de las zonas urbanas y la muerte de numerosa población civil. Además, el 8 de agosto, la Unión Soviética declaró la guerra a Japón rompiendo el pacto de neutralidad e invadiendo las islas Kuriles y Manchuria  recuperando  los territorios perdidos en la guerra ruso-japonesa.

El gobierno japonés actuó rápidamente apartando a aquellos que apoyaban las doctrinas  beligerantes de la cúpula militar exceptuando la figura del Emperador Showa. El 14 de agosto de 1945 se notificó a los aliados la aceptación de los principios de la Declaración de Postdam. El 15 de agosto de 1945 se transmitió por radio el mensaje del propio emperador para aclarar la situación a los ciudadanos. Luego, el 2 de septiembre de 1945 llegó a la bahía de Tokio el buque de guerra norteamericano Missouri y  Japón firmó por escrito su derrota frente a los aliados. 

La catedral de Nagasaki destruida tras el ataque nuclear (imagen 03).
La catedral de Nagasaki destruida tras el ataque nuclear (imagen 03).

Habían transcurrido seis años desde el inicio de la II Guerra Mundial que provocó unos desastres nunca vistos antes en la historia mundial y que acabó con  la derrota de las Potencias del Eje al final de la contienda. No se conoce la cifra exacta de muertos y desaparecidos de Japón, pero aproximadamente fueron 3.000.000 personas entre soldados y civiles. Pero se presume que fueron aproximadamente 8.750.000 personas la suma total de víctimas. Todavía se desconoce el paradero de 600.000 soldados japoneses que fueron llevados a Siberia y Mongolia después de la guerra tras ser derrotados por el Ejército Soviético. Aproximadamente 60000 soldados murieron al ser enviados a realizar trabajos forzosos.

Fuentes y Bibliografía: