Churchill, Roosevelt y Stalin reunidos en Yalta. (imagen 01)
Churchill, Roosevelt y Stalin reunidos en Yalta. (imagen 01)

Esta semana se cumplen 69 años del final de la II Guerra Mundial, un conflicto bélico que tradicionalmente empezó con la invasion de Polonia por parte de Alemania pero que en realidad no fue más que una sucesión de conflictos bélicos que empezaron en los años 30 con la invasión de Etiopia por Italia en 1935 y la invasión  de China por Japón en 1937, incluso se podría incluir la guerra civil española (1936-1939) en esta serie de conflictos ya que tanto como Alemania como Italia apoyaron al bando ganador aniquilando la II República y los valores que representaba.

A esta serie de  conflictos regionales se les une la lucha de las democracias contra el fascismo  a partir de 1939 y que acabaron con la creación de un mando único aliado cuando en 1941, Estados Unidos declara la guerra a las potencias de l Eje y en 1942 cuando la Unión Soviética declara la  guerra  a  Alemania. Por lo tanto es a partir de 1942 cuando todos los conflictos existentes convergen en un único conflicto bélico formándose el bando aliado.

Dentro de lo que denominamos como “La II Guerra Mundial”  cabe destacar en su importancia la llamada Guerra del Pacífico. Guerra  en la que se enfrentó el Gran Imperio del Japón contra los Estados Unidos. Ese conflicto  empezó a gestarse tras la primera guerra mundial pero sus raíces surgen en 1855 con la llegada de la flota norteamericana a la bahía de Edo  y que acrecentó por  las políticas racistas del gabinete Woodrow para evitar la llegada de emigrantes chinos y japoneses a Estados Unidos.  La tensión política fue creciendo durante los años y tuvo su punto culminante en 1941 cuando los japoneses bombardearon Pearl Harbour y que dio la excusa perfecta a los Estados Unidos para declarar la guerra a Japón y sus aliados.

Tras tres años de guerra, todo el mundo conoce la versión oficial del final de la Guerra del Pacífico  propiciado por el ataque nuclear contra Japón que representó la aniquilación de las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Una acción totalmente premeditada y estudiada para comprobar los efectos de las bombas nucleares que ya habían ensayado en Nuevo México tras el éxito del “Proyecto Manhattan” , un proyecto que fue aprobado por Roosevelt un día después del bombardeo sobre Pearl Harbour.

Tras la muerte de Roosevelt que no vio concluida la guerra, le siguió Harry S. Truman que continuó con la guerra y dio su aprobación al ataque nuclear. A principios de agosto de 1945 dejó escritas sus intenciones y pensamientos respecto al uso de la bomba atómica dejando  ver el talante político de este presidente y su visión  “humanitaria” como estadista sobre el final de la guerra.

“Hemos descubierto la bomba más terrible de la historia del mundo. Quizá sea la destrucción por el fuego que se profetizó en la Era del Valle del Ëufrates, después de Noé y su fabulosa Arca. En cualquier caso, “pensamos” haber encontrado una manera de producir la desintegración del átomo. […] Está arma se utilizará contra Japón entro hoy mismo y el 10 de agosto”. He dicho al Secretario de Guerra, Mr. Stimsom, que la utilice de tal manera que el blanco sean objetivos militares y soldados, no mujeres ni niños. Aún cuando los japos (Sic) sean salvajes, despiadados, crueles y fanáticos, nosotros como lideres del mundo para el bienestar general, no podemos arrojar esta bomba terrible sobre la Antigua capital ni sobre la nueva. Estamos los dos de acuerdo. El objetivo sera puramente military y daremos una advertencia pidiendo a los japoneses que se rindan y salven vidas. Estoy seguro de que no lo harán, pero les habremos dado la oportunidad.” (Extracto del Diario privado del Presidente Truman en el libro Humanidad e inhumanidad. Una historia moral del siglo XX de Jonathan Glover).

Finalmente muestro la traducción de un texto de historia  enfocado desde el punto  de vista de los vencidos y cómo se enseña en las escuelas japonesas este periodo histórico y  el final de la expansión militar del Gran Imperio del Japón.  Por otro lado tampoco se tiene  que olvidar que el Gran Imperio del Japón  fue un imperio colonial  que empezó a forjarse en 1855 con la llegada del Comodoro Perry y su flota negra y fue una reacción a  la amenaza militar y colonizadora  que representaban los Estados Unidos

TEXTO TRADUCIDO.

Fuente original del texto traducido a continuación. (imagen 02)
Fuente original del texto traducido a continuación. (imagen 02)

“El Final de la Guerra”

Por una parte, en noviembre de 1943, el bando de los Aliados liderados por la República de China, Reino Unido y los Estados Unidos realizaron la Declaración del Cairo y definieron  entre otras cosas la restitución  de la independencia de los territorios colonizados de Japón y llevar la guerra contra Japón hasta el final. Desde finales de 1944, las islas de Japón fueron bombardeadas por la maquinaria bélica norteamericana. Especialmente, a partir de abrll de 1945,  los bombardeos se realizaron con bombas incendiarias sobre los barrios populares de Tokio durante la noche y se sucedieron los éstos por  las ciudades importantes de todo el país y sobre los campos de cultivos. Durante el abril de ese mismo año los habitantes de Okinawa se involucraron en los combates al llegar la flota norteamericana. En junio, el ejército japonés fue aniquilado y las islas de Okinawa fueron ocupadas por el ejército de los Estados Unidos. Durante la batalla de Okinawa llegaron a morir aproximadamente entre 100000 y 200000 civiles.

Kantaro Suzuki (1867-1948) : Militar japonés y primer ministro durante la primavera y verano de 1945. (imagen 03).
Kantaro Suzuki (1867-1948) : Militar japonés y primer ministro durante la primavera y verano de 1945. (imagen 03).

Pero en Europa, Italia se rindió a los Aliados en septiembre de 1943 y Alemania también se rindió en mayo del 1945. En junio de ese mismo año, el Gabinete de Kantaro Suzuki puso en marcha las negociaciones de paz a través de la mediación de la Unión Soviética que tenía una relación de neutralidad con Japón. Pero antes de febrero de 1945, Roosevelt, Churchill y Stalin asistieron a la Conferencia  de Yalta como representantes  de sus respectivos países. Dos o tres meses después de la derrota de Alemania, la Unión Soviética firmó unos acuerdos para intervenir en la guerra y recuperar aquellos territorios y archipiélagos que habían perdido durante la guerra ruso-japonesa. En julio de 1945, los líderes de Estados Unidos, el Reino Unido, la República de China y la Unión Soviética celebraron la Conferencia de Postdam reclamando la rendición de Japón.”

Enlaces y bibliografía:

  • Texto citado del diario privado de Truman: GLOVER, Jonathan.2007. Humanidad e inhumanidad. Una historia moral del siglo XX.568 pags.Cátedra.Madrid.