Introducción.

foto 2

Durante unas  semanas dejaré de un lado la parte más de pensamiento y me centraré más en el periodo histórico que abarcó los últimos años del siglo XIX y principios del XX. Sobre todo para entender los movimientos anarquistas  y comunistas que se formaron a raíz de la Revolución Industrial y la implantación del sistema capitalista, eso sí, siempre bajo la mirada representativa de un texto traducido sin incidir más allá de la traducción propiamente mencionada. Para ello es imprecindible conocer la columna vertebral del corpus legislativo del país en aquel periodo: La Constitución Meiji y el Código Civil como base de la regularización de los derechos y deberes de los ciudadanos.

Semanas anteriores he ido bosquejando el periodo que corresponde a finales del siglo XIX cuando se produce el fenómeno de la modernización tras la Revolución Meiji de 1868. Previamente y bajo la figura de FUKUZAWA Yukichi se planteó unos cambios en los paradigmas filosóficos y estructurales del Japón de los Tokugawa para dar paso a un Estado moderno y centralizado que adoptó el modelo westfaliano que se empezaba a instaurar en Europa. Los líderes Meiji adaptaron un modelo de estado-nación que en 1868 estaba en un proceso de formación y evolución, por lo tanto, inacabado. Aunque si es verdad que en 1889, el modelo de Estado prusiano centralizado y unificado por Bismarck sí que estaba acabado y sirvió de modelo para estructurar el nuevo estado japonés.

Esta semana sigo con la traducción de un libro de historia, que como ya indiqué en entradas anteriores,  se utiliza en el sistema educativo nipón de nivel de bachillerato y por lo tanto puede estar  escrito bajo un punto de vista ajeno a nuestra visión eurocéntrica y por lo tanto puede ser que choque con ideas preconcebidas que tengamos previamente adquiridas, como el uso continuado del término “imperial”.

meiji_constitution_c1890_tp      Ito Hirobumi

Imagen 01                                                    Imagen 02

“La Constitución del Gran Imperio del Japón.

Junto con el proyecto de Reforma del Consejo de Ministros, ITO Hirobumi (1847-1901), con KANEKO Kentaro (1853-1942), INOUE Kowashi  (1843-1895)  e ITO Miyoji (1857-1934)  continuaron con la creación de la Reforma Constitucional aconsejados y asesorados por  Karl Friedrich Hermann REESLER (1834- 1894). El proyecto de Reforma Constitucional fue debatido por el Consejo Privado del Emperador en 1888 organizándose unas deliberaciones. El 2 de noviembre de 1889 fue promulgada y evidentemente presentada previamente a la población. Era la Constitución del Gran Imperio del Japón (Constitución Meiji).

Esta Constitución, creada por el Emperador, fue promulgada de forma que se presentó como un regalo imperial a los ciudadanos. El Emperador, como jefe del Estado tenía un amplio poder supremo como: la promulgación urgente de Leyes Imperiales, destitución de Ministros, firmar Tratados, declarar la guerra o firmar la paz, jefe de los ejércitos y soberano de la Nación. Pero simultáneamente se decidió y estipuló en la Constitución claramente unas normas básicas de la regulación del sistema imperial en el ejercicio de la soberanía. Además el Gabinete de Gobierno, designado por el Emperador, le auxiliaba confiándole el peso de la responsabilidad, pero el Emperador no podía legislar en contra de la Dieta”.

Bibliografía y fuentes:

  • GOMI, Fumihiko & YASUSHI, Toriumi.2013. もういちど読む山川日本史 (Mô ichido yomu YAMAKAWA NIPPONSHI) pp.223-224. Editorial Yamakawa.Tokio.