Tosaka Jun obra

Esta semana presento una pequeña reflexión propia sobre el proceso de modernización de Japón a nivel y estructural del nuevo estado Meiji y cómo se puede interpretar en parte los sucesos que en los que se vio envuelto el país desde 1926 a 1945. Por otro lado presento la traducción de un texto algo filosóficamente complicado y que quizás me lleve a errores de interpretación. Pero al tener este blog una base experimental propia para precisamente encontrar estos fallos he decidido igualmente lanzar  este texto extraído de la página web oficial de la Universidad de Kioto, cuna del grupo de pensadores y filósofos que conformaron la llamada “Escuela de Kioto” con NISHIDA Kitarô a la cabeza.

Ya hemos que TOSAKA está englobado dentro de una corriente marxista del pensamiento que entró en Japón en los años 20, justo en un momento de transición entre la llamada Democracia Taishô y la primera etapa del reinado del emperador Showa (Hirohito). Fue una etapa definida por la subida al poder de corrientes ultra-nacionalistas que dirigieron al país hacia un régimen de aspecto “fascista” y afirmo lo de aspecto porque la evolución política de Japón y su base filosófica para construir un estado moderno no fue la misma que la base europea.
En Europa el concepto de Estado-Nación surge de la paz de Westfalia como culmen de un periodo de guerras entre dos polos de poder: el político y el religioso. Una pugna que empezó con San Agustín con su publicación de “La Ciudad de Dios” y que enfrentó a los príncipes europeos con la élite religiosa del Papado que culminó con la guerra de los 100 años, la paz de Westfalia y la separación definitiva de la iglesia y el estado y la separación entre la esfera de lo público de lo privado. A partir de aquí ya surgirían filósofos y pensadores  que bajo el manto de la Reforma Protestante elaborarían todo un cuerpo filosófico y político que nos llevaría a la concepción del Estado-Nación.

El resultado de este  proceso que nos retrotrae hasta el Imperio Romano es el que le sirvió de modelo a Japón para modernizarse, por lo tanto se puede afirmar que Japón adoptó y adaptó un modelo que en el siglo XIX aún estaba en proceso de formación (Estados Unidos aún no había sufrido su guerra civil y  Alemania e Italia estaban aún por reunificarse) y por lo tanto era un modelo inacabado y que además no se copió ni se produjo los debates y movimientos filosóficos que sí se habían producido en Europa. Por lo tanto, tal y como afirma MARUYAMA,  no se produjo una separación entre la esfera de lo público de lo privado y a su vez con la formación rápida del Japón como estado unitario, la ciudadanía no se sintió bajo un régimen totalitario como sí ocurrió con los fascismos en Europa.

Como tampoco ni todo es blanco, ni todo es negro, también hubo voces discordantes ante la rápida modernización del país y esto se vio reflejado primero en los movimientos anarquistas y luego con los movimientos socialistas que no aceptaron el régimen Meiji ni los valores centralizadores de la figura del Emperador como representante de la esencia de los valores de la Nación o kokutai  o la esencia nacional que en cierta manera sí se puede relacionar superficialmente con el concepto de fascismo aunque las bases en las cuales se sustenta las dos ideologías sean diferentes.

Una vez explicado esto paso a la traducción del pensamiento de TOSAKA Jun y  su crítica hacia la  llamada “Escuela de Kioto” y su visión del materialismo. Sobre los pensadores mencionados tengo que decir que tanto TANABE, NISHITANI fueron miembros de esta “Escuela de Kioto” también conocida como “Kioto Gaku Ha”. MIKI Kiyoshi fue profesor de la Facultad de Letras y Filosofía. Por otro lado, TOSAKA al estar vinculado con el movimiento marxista y al empatizar con el Partido Comunistas Japonés fue una voz crítica de este grupo de intelectuales y también del régimen político instaurado.

Pensamiento basado en su obra “Teoría de la Ideología Japonesa”.

Se conoce a TOSAKA  como la persona que denominó   a la “Escuela de Kioto” por este nombre  y a su vez  realizó una crítica hacia el texto “¿Es lógica, la lógica de la nada?” de NISHIDA. Pero NISHIDA tenía en alta consideración  tanto a TANABE como a TOSAKA y además tenía una estrecha amistad con NISHITANI Keiji. Al tener una relación más cercana con TANABE le permitió a TOSAKA tener una oportunidad para investigar sobre dialéctica manteniendo una serie de conversaciones con MIKI Kiyoshi.”

“En referencia al trabajo de TOSAKA y  al artículo crítico que corresponde a una situación actual (actual para la época de los años de la década de los 20 y 30 del siglo XX) y  que   puede dividir el artículo en unas  aclaraciones  fundamentales  de la teoría de la nada que se realizó   a partir de una intencionalidad  de aclarar  todo. Pero en relación con ambas partes (TOSAKA y NISHIDA), no se puede conocer una intención clara y que  quede íntimamente ligada para poder comprender los abundantes ejemplos  que se han escrito en su obra principal llamada “Teoría de la ideología japonesa” y más bien el objetivo es el hacer una crítica objetiva y actual de la obra. Por eso si hablamos de la postura sobre la lógica de la  filosofía de TOSAKA podemos, entre otras cosas, investigar a partir del estudio de la cotidianeidad  de la vida y de la existencia de un sentido común.

En respuesta a esto, TOSAKA piensa   en un valor medio  del total de un nivel de  conocimiento que es puramente sentido común con un cierto nivel cualitativo. Es decir, el obtener  siempre un valor medio tiene una exigencia unida a un nivel determinado de  sentido común. De este modo lo que llamamos conocimiento se realiza a partir de unas ideas y estándares necesarios para elevar necesariamente este conocimiento. El apoyarse en un sentido común de este tipo es alzar  este mismo principio y  especialmente es el tener de hecho una diferencia respecto a la situación actual. En estos casos se debe de hablar del materialismo.

(Extraído del “análisis del sentido común” publicado en la obra “Teoría de la ideología japonesa”).”