ImagenEsta historia o leyenda es un poco especial a nivel personal porque durante dos años tuve que realizar un ejercicio de comprensión oral (listening) de esta historia en la Escuela Oficial de Idiomas y le llegué a tomar cierta manía al tanuki este  en cuestión. Pero como uno no es rencoroso le he dado una tercera oportunidad al “bueno” del tanuki y he encontrado un texto sobre esta historia tradicional del folklore japonés. Así que recordando viejos tiempos me adentro en la siguiente leyenda.

Como ya comenté en otra entrada la figura del tanuki es muy importante en la cultura tradicional de Japón ya que numerosas leyendas populares se basan en la figura de tan simpático mapache. Pero en la historia que presentó hoy la figura del tanuki es algo más oscura y malvada.

Si en la anterior historia el tanuki rivalizaba en astucia con el zorro en la de hoy se encontrará con la horma de su zapato con la figura positiva del conejo que no dudará ni un momento en usar su inteligencia para cumplir con una promesa realizada y vengar un flagrante caso de injusticia y como no de barbaridad. Incluso en la parte final vemos claramente la moraleja de esta historia en que todo crimen tiene su justo castigo quizás incluso recordando muy vagamente un código legal de inspiración budista donde cada uno tiene lo que se merece gracias al karma que uno desprende ya sea de manera positiva o negativa.

Respecto a la traducción tendría que aclarar un par de cosas que tiene que ver con las onomatopeyas utilizadas como “kachi kachi”  y “bôbô” que no tienen traducción en nuestra lengua. “Kachi kachi” es la onomatopeya de encender el fuego con dos piedras de sílex y que he traducido como “el sonido de encender el fuego con dos piedras de sílex” y la segunda es la onomatopeya del crepitar de las llamas de una hoguera y precisamente con el verbo “crepitar” he traducido la onomatopeya y por extensión el nombre de la montaña. Así que pasado del original japonés “la montaña “bôbô” a  la traducción de “La montaña “crepitar”. Una licencia más del traductor para intentar dar una coherencia interna al texto. Los links que dejo es del texto de la fuente original del cuento en japonés y un video del anime sobre  este cuento.

http://hukumusume.com/douwa/pc/jap/04/01.htm

http://www.youtube.com/watch?v=TSWGz5ZgN5g

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1. LA MONTAÑA “KACHI KACHI”.

Érase una vez vivían en la montaña unos ancianos y un tanuki. El tanuki era malvado y cuando el anciano trabajaba en el campo le insultaba:

-¡Eh tú! ¡Eres un viejo que chocheas!

Y por la noche, cuando el anciano regresaba a su  casa le robaba las batatas. Así que ya harto de las jugarretas del tanuki y para que no se las hiciera más le preparó una trampa y lo apresó y así el tanuki quedó colgado del techo de la cabaña. Entonces el anciano le habló a la abuela

-¡Vieja, ni se te ocurra desatar la cuerda a este malvado tanuki! – Después de decirle esto se fue a trabajar al campo.

Cuando aún no había vuelto el anciano, el tanuki le empezó a hablar amablemente a la anciana:

–    ¡Abuela, he reflexionado sobre mis actos malvados y ya no los volveré a realizar! En compensación con un masaje le descargo los hombros.

–    Seguro que me dices estas cosas porque tienes planeado huir.

–    ¡No, no! Le puedo preparar mochi!

–    ¿Preparar mochi?

–    Sí, está muy delicioso, si pruebas un bocado puedes vivir 10 años más. ¡Seguro que el anciano se sorprenderá! Por supuesto, cuando haya acabado de prepararlo me puede volver a colgar del techo.

–    Así que el viejo podrá vivir más tiempo…

La anciana después de haber escuchado las palabras del tanuki desató las cuerdas que ataban al tanuki. En ese momento atacó a la anciana y con un palo mató a golpes a la pobre anciana.

–    ¡Ja, ja, ja! ¡Vieja apestosa! ¡Eso te pasa por haber confiado en mi!

Después de decir esto, el tanuki huyó a las montañas.

Poco después el anciano que regresaba se asustó al ver a la abuela muerta.

–    ¡Vieja, vieja! ¡Qué ha pasado!

Cuando el anciano lloraba desconsoladamente llegó un pequeño conejo.

–    ¡Anciano! ¿Qué ha pasado?

–    ¡El tanuki, ese tipejo malvado ha dejado de esta manera a la vieja y ha huido!

–    ¡Así que ha sido el malvado tanuki verdad! Abuelo. ¡Cogeré al asesino de la abuela!

Cuando el conejo hubo pensado la manera de vencer al tanuki le invitó a ir al prado de la montaña.

–    ¡Tanuki! ¿Vamos a estirarnos al prado?

–    ¡Ah, eso sería genial! ¡Muy bien, vamos a ir!

Cuando regresaban del prado, el conejo con unas piedras de sílex iba prendiendo fuego con los matojos que llevaba el tanuki en la espalda.

–    ¿Mmm? Conejo, ¿No estás escuchando un sonido como si alguien encendiera una fogata?

–    ¡aah! Eso es porque estamos en la montaña “kachikachi”y es por eso que oyes el ruido cuando alguien enciende un fuego con las piedras.

–    ¡Bah!

Poco después empezó a arder los matojos que llevaba el tanuki en la espalda.

–    ¿Mmm? Conejo ¿No estás escuchando el sonido del crepitar del fuego?

–    ¡Aah! Eso es porque estamos en la montaña “crepitar” y es por eso que se escucha ese sonido.

–    ¡Bah!

Mientras ocurría esto empezaron a salir grandes llamas de fuego de los matojos que llevaba el tanuki.

¿Quéeee? ¡Quemaaa, quemaaa, quemaaaa!¡Ayúdameeeee!

En la espalda del tanuki sufrió una gran herida por la quemadura del fuego.

Al día siguiente, el conejo  fue al lugar donde estaba el tanuki y le dejó un ungüento que había preparado con pimiento picante.

–    ¡Tanuki! ¡Te he traído una pomada para las quemaduras!

–    ¡Te agradezco el detalle de la medicina! La montaña Kachi _Kachi es totalmente horrorosa! ¡Vamos allá! ¡Qué la espalda me duele mucho! ¡Rápido, ponme la pomada!

–    ¡Y tanto! ¡Ponte de espaldas!

Entonces, el conejo le extendió la pomada por la herida de la espalda del tanuki.

–    ¡Seguro que con esta pomada se me irá del todo el dolor!

Una vez dicho esto el conejo le untó la espalda con el ungüento.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGH!!

Fue tal el dolor que sintió que el tanuki se desmayó.

Como ya habían pasado unos días la espalda del tanuki se curó el conejo le invitó a ir a pescar.

–    ¡Tanuki! ¡Vamos a ir al mar y allí construiremos unas barcas!

–    ¡Eso sería fantástico! ¡Está bien! ¡Vamos!

Cuando ya hubieron llegado al mar habían  dos barcas.

–    ¡Tanuki!¡Yo me montaré en esta! – Una vez hubo dicho esto se subió en una barca hecha de madera.

Entonces el tanuki se subió en la que quedaba que estaba hecha de barro. En ese momento las dos barcas se fueron rápidamente a alta mar.

–    ¡Tanuki! ¿Qué sucede? ¿Qué tal te sientes en esa barca?

–    ¡Ah! ¡Muy bien conejo! ¡Gracias por construirme esta barca! Pero parece que está entrando agua de alguna manera.

Y esto pasaba porque el agua estaba disolviendo progresivamente la barca construida con barro.

-¡¡Uaaaaa!!¡¡Ayúdame!¡El barco se hunde!!
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-¡con la pobre anciana no tuviste ningún miramiento en matarla!

Rápidamente se disolvió completamente la barca de barro del tanuki y éste también se ahogó ahí mismo, en el mar.

Fin.