kitsune_y_tanuki_by_shivita-d12bmdf

Al igual que ocurre con las leyendas tradicionales europeas en las cuales los animales adquieren características humanas en Japón también ocurre lo mismo. Existen numerosas historias narrando las andanzas de simpáticos animales parlanchines haciendo de las suyas. Leyendas de las cuales brillan por excelencia las figuras del tanuki, el zorro (kitsune) y el conejo (usagi).

En este cuento que presento hoy el tanuki tiene una figura más bien positiva ya que es víctima del engaño del zorro y acaba por vengarse, pero no siempre es así. En otra historia, el tanuki presenta una imagen más negativa y violenta. El tanuki vive en la montaña y roba la comida de  los ancianos agricultores e incluso es capaz de matar a una anciana aprovenchandose de su bondad. El tanuki como figura negativa tendrá su justo castigo gracias a la intervención de un conejo que conseguirá vengar a la anciana asesinada por el tanuki.

http://hukumusume.com/douwa/pc/jap/10/24.htm

1. Notas de la traducción.

Respecto a la traducción he decidido llamarlos zorro y mapache como nombre más general y como individuos he respetado su nombre original japonés llamándoles Sr. Tanuki y Sr. Kitsune. Por otro lado, al ser un cuento infantil he traducido muchas expresiones coloquiales del japonés por palabras coloquiales que solía leer de pequeño en cómics que tenían mis hermanos por casa. Expresiones coloquiales que ya no se usan actualmente pero que podemos escuchar si vemos otra vez series como  “Heidi”.  Igualmente le he querido dar un sentido más acorde con nuestra cultura al traducir las palabras de transformación por “abracadabra, pata de cabra” ya que dejando las palabras originales “コンコンコンのコココン、コン” (konkonkon no kokokon, ko!)  tampoco tendría mucho sentido en nuestro idioma aunque fuera más fiel al texto original.

Los nombres en cursiva son la romanización de palabras japonesas de comida, los nombres de los protagonistas y de lo señores feudales  japoneses  llamados daimio. También he optado por traducir la típica expresión itadakimasu que dicen los japoneses a sí mismos antes de comer. Lo podría traducir por “¡Qué aproveche!” pero esto se suele decir cuando se come en grupo. Así que lo he dejado por  un “delicioso”,  más acorde con el momento en que se produce esta acción.

Otra licencia de la traducción es llamar  a la figura de piedra del お地蔵様 (Ojizousama) como  santón en su acepción de la RAE como anacoreta no cristiano que lleva una vida austera y llena de penitencias  cuando se trata de  una figura muy popular en China y Japón del Bodhisattva o del Buda antes de la iluminación.

2. El Sr. Tanuki y el Sr. Kitsune.

Érase una vez vivían un zorro y un mapache que les gustaba mucho transformarse en otros seres y objetos. Así que un día el Sr. Tanuki le dijo al Sr. Kitsune:

– ¡El mejor transformista de todo Japón soy yo!

A lo que el Sr. Kitsune respondió:

– ¡Soy yo el que se merece ser el mejor!

– ¡Queeee! ¿De todo Japón dices? Eres basura, ni se te ocurra compararte conmigo.”

– Muy bien, entonces veremos quien se merece ser el mejor.

Cuando el Sr. Kitsune hubo dicho esto se fue corriendo hacía un lugar desde dónde no podía ver la figura del Sr.Tanuki.

y  dijo estas palabras:

– ¡Por aquí es perfecto!.. ¡Abracadabra, pata de cabra!

Y en el borde del camino se transformó en una figura de piedra de un santón.

El Sr. Tanuki empezó a buscar al Sr. Kitsune sin poder verlo por ninguna parte.

– ¡Cáspita! ¿En qué se habrá transformado ese zorro estúpido? ¡Que gracioso! Solo hay una figura de un santón. ¿Dónde habrá ido a parar  ese zorro tontaina? Bueno, como tengo hambre ¡Voy a zampar!

El Sr. Tanuki sacó la fiambrera y dejó la comida en el suelo. Y es que la comida preparada  tenía unos onigiri que parecían ser muy deliciosos.

–  ¡Delicioso!

En ese momento el Sr. Tanuki empezó a zamparse los onigiris, pero repentinamente vio la figura del santón y se dirigió a ella.

–  ¡Sapristi!, he empezado a comer  y he olvidado ofrecerle algo. ¡Venerable santón! ¡Acepte uno por favor!.

El Sr. Tanuki hizo  una reverencia ofreciendo un onigiri de su comida a la figura del santón. Y cuando se dio cuenta  ya no estaba la comida que había preparado hace un rato. El Sr. Tanuki solo le había ofrecido un onigiri que había dejado en la palma de la mano de piedra  y aún no había acabado de comer.

– ¡Repámpanos! ¡Qué cosa más rara! ¡Si es que tampoco he comido tanto! ¡Seguro que esto es cosa tuya viejo zorro!

Cuando el Sr. Tanuki hubo dicho esto la figura del santón se volvió a transformar en el Sr. Kitsune.

– ¡La transformación era bastante buena pero he logrado descubrirte. Está muy manido el transformarse en la figura de un viejo santón zampabollos! ¡La próxima vez seré yo quien se disfrace! ¡Mañana, durante la hora de la siesta prueba de buscarme entre los asistentes  del daimio  que llevan los tributos!

–  ¡Bien, así que mañana durante la hora de la siesta!

Una vez realizada esta promesa para el día siguiente los dos se alejaron.

Al día siguiente, el Sr. Kitsune estaba sentado en el borde del camino y esperando al servidor del daimio creyendo que en verdad  el  Sr. Tanuki.  Pero éste no apareció.

– ¡Se retrasa! ¡Me ha hecho esperar un buen rato y seguro que se ha dormido!

Mientras pasaba esto el Sr. Kitsune se iba adormilando. Pero desde una dirección lejana se escuchaba una voz.

– ¡Ya llego! ¡Ya llego!

Cuando despertó el Sr. Kitsune vio avanzar al recaudador de impuestos que estaba subido en el palanquín. En verdad era un verdadero funcionario y no era el Sr. Tanuki transformado. Pero el Sr. Kitsune pensó:

– ¡Qué fuerte! ¡Es como un funcionario auténtico!

Entonces salió para ponerse delante y con todas sus ganas aplaudió felicitándolo. En ese momento el recaudador de impuestos que no era el Sr. Tanuki  transformado le espetó:

– ¡Quítate de en medio apestoso zorro!

Del golpetazo terrible que recibió salió despedido contra el suelo. Mientras que el Sr. Kitsune huía llorando y magullado, el Sr. Tanuki gritaba de contento:

– ¡Estúpido zorro! ¡Eso te pasa por robarme la comida!

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Moraleja: ¡No comáis comida ajena si no os invitan y tened cuidado con los tanukis! ¡Pueden llegar a ser muy vengativos y traidores!

Fuente de la imagen:  blinkwolf.deviantart.com

Primera revisión: 25.05.2016